Tu esquema, no la interpretación del modelo.
Tu organización define qué datos necesita y en qué forma. La IA extrae según esa definición, no según lo que le parece relevante.
Extrae de tus documentos exactamente la información que tu negocio necesita, con la fidelidad de un proceso controlado y la velocidad de la IA.
Extraer datos con IA es fácil. Que sean correctos, no tanto. Un número de expediente con un dígito cambiado, un importe redondeado o un NIF reconstruido «de memoria» pueden invalidar un proceso entero. En sectores regulados, un dato casi correcto es un dato incorrecto.
Tu organización define qué datos necesita y en qué forma. La IA extrae según esa definición, no según lo que le parece relevante.
Identificadores, referencias, importes y fechas se copian del documento tal como aparecen, no se reconstruyen de memoria.
Lo que cumple tus reglas fluye solo. Lo dudoso se detiene y pasa a revisión de una persona antes de llegar a ningún sistema.
Cada dato extraído apunta a su documento de origen. Auditar es abrir el original.
qué información necesitas extraer.
documentos de forma continua: lo fiable avanza solo y lo dudoso espera revisión.
datos verificados en tus sistemas y en tu GDC.
La web explica la propuesta general. El asistente puede ayudarte a relacionarla con tu stack, tu caso de uso y tu nivel de madurez en IA.